¿A alguien le importó?

Noviembre 17, 2009

La otra noche mi madre me secuestró (un término que me encanta últimamente) en su habitación. Entre alguna que otra cosa y alguna que otra puñalada del destino, lo que de verdad quería era transmitirme las opiniones de todos los miembros de mi familia a causa de mi reconocida homosexualidad por parte suya. Que no mía, que no es que yo haya hecho alguna vez una fiesta en honor a que me como una polla de vicio y me gustan los tíos que conducen Mercedes, pero tampoco me he entretenido en dar explicaciones (no como con 16 o con 21 años)….

Parece ser que la opinión unánime ha sido de respeto y evidentemente para nada de sorpresa. Lo cual me satisface de una manera excepcional. Y de nuevo no es por mí, si no por mi madre, bueno, por mis padres.

Me apetece destacar dos reacciones en concreto.

La primera es la de una tía mía, la hermana más joven de mi madre. Me envió un sms en el que me dijo que una vez conocida de manera oficial mi condición sexual ella lo respetaba de una manera incuestionable, y no por ser yo, si por ser una opción tan válida como cualquier otra. Sinceramente me enorgullecí de ella. Y eso, es un sentimiento muy bonito.

La segunda es la de una prima mía por parte de la familia de mi madre también. A parte de ser de las pocas personas que se quedó un poco más estupefacta: “¡No! ¡El primo Jaime no es gay tía! ¡Si yo le he visto con tías! ¡Y además, me hubiera dado cuenta! ¡Es que no me lo puedo creer!”… Curioso. Probablemente con la persona de mi familia que más relación he tenido, y en cambio (o a causa), la mejor engañada por el menda. Manda cojones la ironía de la vida…

Esta segunda reacción tuvo un comentario añadido que bien poco tiene que ver con lo que quería tratar. Pero creo que es el motivo que me ha hecho sentarme a escribir y olvidar por un momento los nervios del curro, las inoportunas contestaciones de algunos amigos y lo que me gusta de repente un tío…

“Tía, tú dile al primo que si alguna vez se siente mal o tiene algún problema, yo le puedo intentar ayudar. A mí nunca se me olvidará el día que murió mi padre. Cómo me miraba él desde vuestro salón. Cómo se portó durante todo el tiempo que estuvo enfermo mi padre y yo estuve viviendo con vosotros. Cómo siempre estuvo a mi lado, aunque al final nos separásemos. Siempre le querré y le recordaré como una persona muy especial”.

Las transcricpciones que he hecho no serán 100% literales y fieles a las palabras exactas usadas en ambos casos… Pero creo que es la mejor traducción que puedo hacer.

Gris, verde o azul…

Noviembre 13, 2009

El primer día que quedé con Jose, perdí un pañuelo. Estábamos tomando una copita (vaya par de dos saques) y para estar yo más cómodo me lo até sin atar en la cinta de la riñonera. Evidentemente, se perdió. No era una pérdida física, era una pérdida emocional. Cualquier momento que me una a mi Lore en Dublín tiene un valor incalculable.

Aunque por cierto, realmente no era el primer día. Era el segundo. El problema con el primero es que no lo recuerdo. Mi pedo había hecho que olvidara que una noche (o mañana) de sábado (o domingo) un chico muy salao me pidiera mi teléfono sentenciando: “Te voy a llamar, ¿eh?”. A los pocos días me envió un sms y de repente mi cerebro (que no mi pedo) recordó que tuve un roce con un moreno de mediana estatura ni guapo ni feo, pero con algo. Ese algo que no puedes explicar lo que es pero que hace que alguien te guste.

Ayer quedamos de nuevo. Era nuestra tercera cita. Nuestra tercera cita sin sexo (¿o puede ser que uno vaya tan borracho que no recuerde que se la ha comido a un tío?). Después de cenar al montarnos en el coche para irnos a tomar una copita, me dio un paquetito. Era un pañuelo. Bueno, realmente fueron dos.

Hoy de camino a casa le he llamado. Hemos hablado con nuestra fluidez natural y con nuestros silencios cinematográficos. Al decirle que había estrenado su palestino, antes de colgar me ha preguntado : “¿Te gusta? ¿Es suavito? ¿Te sienta bien?”.

La respuesta fue: “Sí”. Me encanta que un tío tenga la delicadeza (o al menos el detalle) de preguntarte por si algo meramente físico y sin apenas valor era suave. No sé si me llego a explicar bien, pero me ha parecido un gesto que dice mucho de él. O bueno, quizás ya empezamos a entrar en la fase de idealización…

¿Quién sabe? Sigan leyendo. Si gustan, claro.

El poder de una espinita

Noviembre 10, 2009

Dicen que lo que una madre puede llegar a querer a su hijo es algo que no se puede ni explicar ni comprender a no ser que seas una de ellas.

Yo puede que tenga una relación ciertamente complicada con ella, pero nunca, y es algo que tampoco yo mismo podría explicar, he pensado que ella no me quisiera. No ha podido tener las mejores palabras ni los mejores actos, pero siempre ha estado ahí.

Hace ya tiempo, escribí una vez en este blog como ella me abrazó y lloró a mi lado cuando mi vida se me vino encima. Fue la primera vez que la sentí de una manera sincera sin influencias de ningún tipo. Y es que quizás, ese fue un momento en que se convirtió en una super-madre y dejó el resto de lado como sólo una super-madre puede hacer…

Hoy en cambio la muy perra no tenía otra cosa que hacer que ponerme un membrillo (según ella, son preciosos) en una tacita al lado del ordenador. ¿Y qué taza iba a coger mi madre al azar de todas las que tengo? La de UK. Me ha sido imposible evitar pensar que ella no siempre hace las cosas a mala fe. Todos merecemos una oportunidad. Y quizás, más de un día.

Algún día debería escribir un post en el que me pudiera sincerar de verdad en lo que siento con mi madre. Y ya puestos, con mi padre.

¿Dónde quedará Formentera?

Noviembre 9, 2009

No es la primera vez que me pasa. E imagino que por ese motivo, la repetición de hechos que siempre vienen a ser los mismos, es por lo que desconfío.

Hay momentos en que desconfío de él. Otros tantos lo hago de mí. Lo que está claro es que no podría estar toda la vida lamentándome porque nunca consigo una química especial (que no sea únicamente sexual, esa la tengo dominada) y ahora que me aparece uno que pinta la mar de bien, seguir renegando y no aprovechar la oportunidad.

“Carpe diem, hippie de mierda”, me sentenció yo mentalmente. Pues nada, a ver qué pasa esta vez. Por ilusión no será.

Que la noche no da más

Octubre 25, 2009

El viernes en el concierto de Pereza, Leiva presentó una canción como la manera idónea de pedir una cita a alguien, de declarar tus intenciones.

El sábado estaba en Siroco con dos amigas y una hora de menos cuando un chico me encantó. De estas veces que según ves a alguien dices: “Mmm”. Parece ser que tuvimos un tonteo y yo para nada lo interpreté así.

Tan espabilado unas veces y tan tonto otras.

Yo, me lo hubiera llevado al baile. Y si me volviera a encontrar con este chico, le contaría que desde ayer, para mi él es “el chico al que nunca invité al baile”. Hasta entonces claro… Porque me pasa una vez, no más. No me vuelvo a quedar con las ganas de decirle a un tío que no conozco de nada: “Oye, no me preguntes por qué, pero me encantas”.

Mi vida en un buscador

Octubre 20, 2009

Ayer me quedé flipado con un cliente con el que trabajo en el banco. Después de años y años ya currando juntos en miles de proyectos, de vez en cuando cuelan algunos correíllos extralaborales de buen rollo.

Pues bien… No sé muy bien por qué, pero ayer terminamos hablando de fiestas y tal… El tío de repente me dijo algo así “bueno, si tú no te cortas de nada, menudo vicio que tienes”. A lo que yo me quedé estupefacto… “¿Sabes qué es lo primero que aparece en Google cuando tecleas tu nombre y apellidos? Tu blog y tu Facebook”.

Casi me dio un patatús. Lo que yo pensaba que era un buen rollo después de tanto tiempo currando juntos se me vino un poco encima. Él sabía muchas cosas y yo empezaba a entender ciertas actitudes de ese chico hacia mí. Yo siempre he notado un trato un tanto especial y cercano. Una complicidad que yo siempre he percibido y que realmente nunca he entendido. “Será que el chico es de este buen rollo”, he pensado yo siempre.

“¿Y qué es lo que sabes de mí?” le pregunté yo. “Pues que no te cortas un pelo escribiendo, eres un vicioso y por la foto de Facebook, te mola el nudismo”.

Sin palabras. Mis dedos no acertaban a contestar a ese correo.

Una vez más me cuestioné si no será el momento de terminar con el blog. Quizás no es una buena idea estar expuesto de esta manera. Mi blog ni mucho menos es gaytube, con incontables visitas diarias, yo diría de hecho que tiene una media muy modesta, pero la verdad es que no me hago nunca a la idea de quien me lee…

¿Y si esto afectara negativamente a mi trabajo? ¿Y si me acarrea algún problema? De momento voy a modificar un par de comentarios en los que se ponen mi nombre y apellidos para así evitar esa indexación maldita de palabras que hace el señor Google.

Me fumo lo que asumo

Octubre 7, 2009

El corazón me está dando un latigazo en estos momentos. Me ha jodido mogollón.

Después de llegar de un puto día de curro asqueroso y fumarme unos porritos con unas latitas de Mahou reponedoras he llegado a casa. Como siempre, he encendido el ordenador y me he duchado. En lo que he hecho eso, mi querida madre me ha preparado la cena (¡qué poco queda!).

He cenado con ellos. Hoy, de hecho, hasta nos hemos comunicado entre los tres… Y me parece un logro que no hayamos acabado a voces después del humor que me calzaba.

El mal rollo se me ha ido.

He venido a mi cuarto y mientras me encendía un cigarro iniciaba mi Firefox. Como siempre con mis pestañas por defecto: Gmail, WordPress, Livingonjballs, Gaydar, Bakala, Bearwww, Manhunt, Tuamo y Facebook.

En Gmail había bastantes correos. Uno de ellos era un comentario pendiente de moderación de mi último post. Lo firmaba “un admirador” y su correo electrónico era “estemailnoexiste@hotmail.com”. Ponía lo siguiente: “Pues casi que no me extraña que saliera mal. Y peor que te saldrá!!! Cada uno recoge lo que siembra…”.

Por supuesto, como he hecho con todos los comentarios que me han llegado, y no es el primero en el que me siento ofendido, lo he aceptado. Pero sinceramente me sienta mal que no haya dado la cara, como curiosamente siempre hace la gente que me comenta algo con cierto matiz negativo hacia mi persona.

En fin. Que no se puede caer siempre bien a todo el mundo. Y no es que yo lo intente… Pero me ha sido imposible malrollarme… Me gustaría saber qué ha ganado en decirme algo de ese cariz.

Hoy tenía una cita con un chico que me hacía una especial ilusión.

En el trabajo mis compañeros bromeaban conmigo diciéndome que se me veía hasta nervioso. Yo creo que el mejor término, era ilusionado. “Esta vez es diferente”, pensaba yo para mí…

El chico es un encanto. Encima guapo. La cita no ha sido buena. De hecho yo creo que no ha sido una cita. Y me jode mucho, porque una vez más yo estaba esperando más de lo que debía de una persona que al fin y al cabo, no conozco de nada. Pero es que no puedo evitar pensar que si ni si quiera en el principio se le ponen ilusiones y sentimientos positivos, ¿qué se puede esperar? ¿Un romance de la nada? Yo creo que no.

No me rindo.

Mi verdadero “Paraíso”

Septiembre 29, 2009

Era un final de sábado aún muy prologado. El ambiente lo sentía como oscuro y húmedo. Y a pesar de ir muy pedo, recuerdo una conversación con un tío interesante y divertido, con mucho tonteo por ambas partes. Sin saber muy bien cómo ni por qué, cuando me quise dar cuenta, él ya no estaba.

Hoy me ha llamado un número que no tenía guardado. Era ese chico. Me he quedado de piedra. Ha sido ahí cuando me han venido a la mente los pocos recuerdos que acabo de mencionar.

Dice que se fue porque yo no era un chico de conocerle borracho y follarlo. Que yo tenía algo. Que le transmití algo especial.

Y no puedo evitar pensar que es un gesto que dice mucho de él. Que luego como todo, será el tiempo quien lo diga.

Yo sólo tengo un recuerdo vago de una conversación y de un chico que al hablar por teléfono con él, me ha gustado. Sinceramente.

Sé que muchos pensaréis que es una petardada de canción. Pero a parte de pensar que viene como anillo al dedo creo que pertenece a un disco importantísimo para las personas que creemos que el amor, es el motor del mundo. O al menos, de nuestras vidas.

Gañanes platónicos

Septiembre 17, 2009

Soy consciente de que (¡qué mal suena por dios!) últimamente empleo mucho este término: platónico. Y es que imagino que igual que soy una persona muy sexual que si por mí fuera, estaría como un monillo dale que te pego todo el día, soy un tío muy sentimental cuyo corazón no para de pensar, de idealizar y de distorsionar la realidad. Puede que sea un cinismo interior por mi parte, pero también es verdad que prefiero eso, a estar amargado con lo que viene a ser la vida.

Tengo muchos amores platónicos. Lo reconozco.

Cada uno me gusta por una cosa. Hay algunos más físicos y otros más psíquicos. Para mí, cada cual con su atractivo. Los hay:
- Que sólo tienen un atractivo físico.
- Que sólo tienen un atractivo psicológico (pero no son unos orcos de Sauron).
- Que reúnen ambas cualidades.
- Que reúnen ambas cualidades pero al fin y al cabo no les gustas ni de coña.
- Que reúnen ambas cualidades pero en el fondo sabes que no te convienen nada.
- Que son tontos y no reúnen nada, pero tú lo eres más y te encantan. No puedes evitarlo ni razonarlo. Mucho menos justificarlo. Y ahora me doy cuenta, que menos aún describirlo.

Hoy uno se ha caído de la lista. Es amigo de algún amigo mío de Facebook. “Mi ex”, le ha hecho un comentario y había una falta de ortografía. Y no es que me ría yo de eso, que faltaría más con todas las que yo cometo, pero no era una falta normal. Era una falta de una persona que puso una tilde (mal) para ocultar lo que realmente es, y por tanto, para dejar de ser lo que realmente es. Y hoy en día puedes ser más listo o menos, más guapo o menos, pero ante todo tienes que tener dignidad y aceptarte.

Frase de San Agustín: Conócete, acéptate y supérate.

Me quedo con la segunda sentencia. Acéptate; acéptate y lucha. Hay que mostrarse como uno realmente es. Y eso no es cuestión de faltas de ortografía ¿A cuántos se os pasado por la cabeza que yo soy un engreído y/o él un ignorante “sin estudios”? Es cuestión de ser uno mismo ¿Si no te quieres primero a ti con tus defectos, como vas a conseguir que los demás lo hagan?

El amigo de mi amigo o mi ex amor platónico me ha dado una lección. Espero que al compartirla, a vosotros también.

Y la lección que me ha dado, por cierto, evidentemente no es ortográfica. Es una lección humana, porque hasta de la persona que crees más ignorante, puedes aprender… Hombre, si digo yo que por algo me gustaría tanto el muchacho, jeje.